MI PRIMER GUION DE CÓMIC: CUADERNO DE BITÁCORA – CAPÍTULO 3: ¡AL abordaje! del guion literario.

Papel y boli, que al final del post hay examen sorpresa. Atent@s:

En esta primera secuencia, vemos como el capitán, que tiene barriga formato ballena, está roncando como un diplodocus en su camarote. De repente, la puerta se abre y entra en escena un grumete con ojos de cordero degollado y muy nervioso intenta avisar al capitán de que algo chungo va a suceder:

Grumete
– ¡Capitán, despierta ya, joder! ¡Capitán!
– Hemos avistado a 250 grados noreste un navío de guerra que se dirige a 30 nudos de mala leche contra nosotros. ¿Qué pimientos hacemos?

Capitán
– Oye mira, nene, es que ahora no me pilla bien. ¿No les podéis decir que se pasen en una horita? En este navío, la siesta es algo sagrada. Ya lo sabes , así que venga, saliendo de mi camarote, ¡vais, vais!

Grumete
– Pero, Capitán, capit…kabooomm! (ruido de cañonazo reventando todo lo que viene a ser el navío, jodiendo así la siesta y la vida de todos).

Hola, amigos de lo desconocido y el ‘bondage’ literario. Os preguntaréis qué es este embrollo de aquí arriba, ¿verdad? Así me gusta, que seáis curios@s, pues hoy en ‘Mi primer guion de cómic’, os vamos a hablar de cómo podar un grosellero.

Se acerca la primavera y bueno, sabemos que es una información vital para que entendáis la enjundia de los guiones de cómic.

¿Seguís ahí?

Vale, bien, si es un sí, es que a parte de un poco cotillas, esto os interesa de verdad y sois unos lectores admirables. Además de ser una candonga y aunque os parezca una milonga, esta intro loca me viene muy a mano para abordar el tercer paso en esto de los guiones. La estructura narrativa del texto. ¡El guion literario! ¡Ta-chán!

El guion literario es el previo al técnico y en él, vamos a redactar por secuencias, lo que va sucediendo en el tebeo. Redactaremos todo tipo de detalles para que el dibujante pueda entender a la perfección lo que está sucediendo en cada escena, así cuando le toque hacer la magia, haya comprendido todo a la perfección.

También nos sirve a nosotros, para ordenarnos en la cabeza los distintos actos o escenas que queremos que tenga nuestra historia.

Tened en cuenta también que a parte de esa redacción narrativa de cada secuencia, añadiremos las partes de diálogo que se van sucediendo a lo largo de la secuencia. ¿Capisci? Seguimos.

A ver espartan@, repite conmigo en voz alta: ¡Introducción, nudo, desenlace! ¡Au, Au, Au!

Eso es. Si os acordáis del primer y segundo capítulo de este cuaderno de bitácora, ya tenemos resuelto el argumento principal, un personaje o varios descritos, y la ubicación o escenario para la historia.

Pues bien, el siguiente paso, antes de empezar a destripar la historia en viñetas, es tener claro que para cualquier historia que nos planteemos debemos ser capaces de dividirla en 3 partes sagradas, que juntas tengan lógica, continuidad y coherencia. Solo de esta forma lograremos que el interés del lector se mantenga y no estén echando por la borda la papilla y el tebeo a la página 2.

Primera parte, la introducción

En ella vamos a plantear el inicio de la historia.

En ese momento es en el que tenemos que empezar a presentar ese argumento, esos protagonistas y ese escenario que hemos anotado en nuestra libreta de ideas.

Básicamente queremos que el lector se sitúe rápidamente y conozca de primera mano qué le espera en la historia. Plantear incógnitas, dejar ideas abiertas, presentar el problema o el objetivo de ese tebeo… vaya, empezar a preparar el terreno para lo que va a suceder a continuación.

En el caso de Nocturnos, el tebeo que estoy escribiendo, utilizo la figura de la voz en off para introducir todos estos elementos. El mismo protagonista, habla como narrador interno. Es decir, él mismo nos describe en primera persona su propia visión de lo que va sucediendo. Es como si escucháramos el discurso que el mismo tiene en su cabeza.

De esa manera, puedo empezar a “hablar” como habla el protagonista sin que haya diálogo alguno y el lector se hace una idea de qué tipo de personaje es.

Moog, el protagonista, es un macarra y por ese motivo es importante que el lenguaje y las expresiones que se utilicen a la hora de redactar esa voz en off. Ese narrador interno va a reforzar siempre la personalidad del protagonista en cuestión.

Segunda parte, el nudo o cuerpo de la historia

Con los personajes, el escenario y el porqué, es momento de empezar a desarrollar todo lo que se ha planteado en la primera parte.

En este Nocturnos, el protagonista tiene la misión de recuperar una llave y para ello deberá asesinar a todos cuantos se crucen en su camino. Bien, pues ese camino es el que va a desarrollarse antes de clímax final. Para ello, deberéis pensar cómo hacer interesante esta parte intermedia de la historia. Y sobretodo, muy importante, que exista un “in crescendo” para que el lector no pierda el interés y llegue al tramo final con la babita cayéndose.

Tercera Parte, el desenlace

El clímax final. El momento de la verdad. Sea o no una historia que vaya a tener continuación en un siguiente tebeo, el final es el final, y el lector espera que sea, como mínimo sorprendente.

Pensad bien cómo queréis que termine vuestra historia. Un final abierto, un final cerrado abriendo la puerta a una continuación, un final, final… pensad bien qué sabor de boca queréis dejarle al lector, una vez cierre la tapa.

Bueno, llegamos a puerto en lo que ha sido esta tercera travesía por el mundo del guion comiquero. Si lo habéis hecho bien ahora tendréis enfrente un montón de páginas ordenadas por secuencias, explicadas de forma narrativa, con todo tipo de detalles sobre lo que se sucede en cada una, y acompañadas por las partes de diálogo o voz en off que acompañaran a las viñetas.

Por hoy plegamos velas y vamos a bebernos un buen ron, pero id pensando que como escritores que sois, hasta aquí seguramente os parece todo muy familiar. Pero ya viene el coco… ya viene.. el guion técnico, el storyboard y el apocalipsis!

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