Guionistas en convenciones: Heroes Comic Con Madrid (II)

Cuando comentamos la idea de que escribiera este post partimos de una premisa muy clara, y es que lo hiciera como guionista y no como parte de la organización de la Heroes Comic Con Madrid. Esto me alegró sobremanera, sobre todo por el hecho de que se me siga llamando guionista, juas. Bien, el tema parecía sencillo a simple vista, pero no lo era, y no por separar mi trabajo en la organización de mis inquietudes como guionista, sino de extirpar de esta faceta al fan que llevamos dentro.

Aunque cuando voy a una convención la idea es pasármelo bien las prioridades han cambiado y lo que busco básicamente es… poder trabajar. Veréis, yo quiero ser guionista de comics, y no, no quiero que quede ahí ni que quede en un cliché ni en algo que hago en mis ratos libres, que por desgracia es así. No, me gustaría ganarme las habichuelas con ello y eso, como muchos ya sabréis por lo que os han ido contando mis compañeros por aquí, es jodidamente difícil y casi imposible. Cada uno, como guionista tenemos nuestros objetivos, el mío es ese.

Además, luego está el tema de que eres “autor”, sea lo que sea eso, y es que ni tus propios compañeros de aventuras frikis saloneras te miran de la misma manera. Raro ¿verdad? Pues es cierto. Por un lado, comienzas a ver y a entender muchas cosas y por otro notas como que todo es distinto, no por tu punto de vista sino por el punto de vista que compañeros y amigos, ahora también lectores, tienen de ti.

Recuerdo hace muchos años, estar en el Salón del Cómic de Barcelona en busca de una firma de Ivan Reis y ver a un conocido guionista pasarse media mañana en el bar de la feria. Lo primero que pensé fue “vaya, se está perdiendo toda la convención”. Después, cuando ya estás currando en ello, recuerdas ese momento y no piensas en el guionista simplemente tomando unas cañas, no, reproduces la escena mentalmente y te das cuenta de que estaba aprovechando el salón mucho más de lo que podrías imaginar tal y como os voy a explicar a continuación.

¿Os vienen a la mente las noticias en los telediarios sobre convenciones de teléfonos móviles, turismo, arquitectura, etc.? ¿La cantidad de gente que hay visitando la feria y “pasándoselo bien”? Bueno, pues muchos de ellos están currando y se juegan mucho en ello, nunca perdáis de vista que escribir es muy bonito pero que esto es un negocio, la gente se paga las facturas y la hipoteca con ello. ¿O acaso creéis que muchos están/estamos en las redes todo el día de juerga comentando, subiendo fotos y videos y tal? No os engañéis, hay mucha gente currando ahí, y cuando digo currando me refiero a que están trabajando y eso es parte de su trabajo.

Es por ello que las convenciones de cómic son importantes y nos las tenemos que tomar muy en serio, no únicamente por el contacto con los lectores e incluso tus propios editores, sino para hablar con compañeros, con dibujantes o conocer a nuevos editores a los cuales poderles presentar tus mejores trabajos. Que sí, que las redes están muy bien para mantenernos en contacto, pero que tomar algo con un dibujante con el que quieres trabajar y hablar sobre proyectos futuros no tiene precio. Y ya de paso, si además puedes ir a alguna charla en la que puedas aprender algo pues mejor que mejor.

En base a todo lo dicho anteriormente, mi punto de vista sobre la Heroes Con Madrid es más que positivo, y os voy a contar por qué, porque fui a currar como parte de la organización y, sin comerlo ni beberlo, como guionista, también pude currar de forma indirecta. Así que no quiero ni imaginar cómo hubiera sido si me hubiera dedicado a ello durante toda la convención. Evidentemente con sus matices, pero vayamos por partes.

Contacto con los compañeros

A ver, vernos nos hemos visto, eso os lo aseguro, y charlar hemos podido charlar aunque no tanto como yo quisiera ya que estaba bastante atareado y no podía pararme mucho, de hecho os agradezco que fuerais vosotros los que os acercaseis.

La convención atrajo a unos cuantos guionistas con los que pude intercambiar impresiones sobre cómo estaba yendo la Heroes Con, y ya de paso saludarlos en persona: compañeros como Desiree Bressend, El Torres o Fernando Llor entre otros. Así que por esa parte bien. Si hubiera tenido más tiempo seguro que habríamos podido ir a tomar algo, o a comer.

Es más, incluso con alguno surgieron propuestas de curro, en alguna de las cuales ya estoy trabajando, y eso que tenía poco tiempo, si llego a disponer de más igual salgo con el tebeo terminado y todo. De modo que esta parte la podemos dar por más que satisfactoria.

Conocer a dibujantes

Pese a que coincidí con unos cuantos la verdad es que aquí no voy a poder hablar mucho porque nos saludamos y solo con un colorista concretamos algo en cinco minutos. Lo peor es que no vi dibujantes sin guionista, siempre iban acompañados de uno, así ¿cómo se los voy a quitar?

Sin embargo lo que no pude hacer es algo tan importante como presentar mi trabajo a los editores, no porque no tuviera nada que presentar sino porque mi trabajo me lo impedía completamente.

Ahora bien, eso no quiere decir que no tenga nada que decir al respecto ya que, en mi opinión, esa fue la parte negativa de la Heroes Con Madrid.

Los que me visteis sabéis que siempre preguntaba cómo os iba y que tal todo. En esta ocasión no hizo falta pues la principal carencia de este apartado saltaba más que a la vista: el espacio físico de las entrevistas.

El tema es que tenemos la suerte de que nos traen a cuatro editores de lujo, de esos que normalmente no tienes a mano ni de coña, solo en este tipo de eventos (y no siempre), que además es tu oportunidad para obtener el contacto y el mail para poder enviarles incluso futuros proyectos, y van y… no los ubican en el espacio adecuado que merecen, ni a ellos ni a los que van a presentar sus trabajos.

Las comparaciones son odiosas, pero en mi opinión lo ideal es un espacio como el del Salón del Cómic de Barcelona, con cubetas por editor donde puedas depositar los books y después un habitáculo cerrado e independiente donde los editores puedan hablar tranquilamente con nosotros fuera del ruido y demás distracciones de la convención.

No fue el caso: cuatro esquinas, literalmente abiertas al público donde, me perdonen, pero bastante mal se pasa en esos momentos como para tener a gente detrás escuchando a ver qué haces bien o mal, según los editores, de tu trabajo.

Por suerte es algo fácilmente solucionable, así que espero que los señores de la Heroes Con tengan a bien remediarlo en próximas ediciones.

Charlas y conferencias

Por trabajo tuve la suerte de poder asistir a dos, una como parte de la organización y otra como guionista.

Todos tenemos mucho que aprender, del primero al último, y en este tipo de eventos, fuera de las cenas y las cañas, podemos escuchar a otros compañeros y a grandes maestros hablar sobre temas que nos interesan y de los que siempre podemos aprender algo.

En esta parte, el hecho de que guionistas mundialmente conocidos, no sólo asistieran al evento, sino que además les pudieras preguntar sobre su trabajo y cómo lo llevan a cabo, además de poder interactuar con ellos no tiene precio.

Sí que es cierto que eché en falta más y más conferencias, pero no me puedo quejar sobre las que hubo. Ah, otra cosa que sí eché en falta, sillas en el escenario principal de la convención. Lo que no puede ser es que Paul Gulacy, entre otros, esté dando una clase magistral y todo el mundo tenga que estar de pie, que todos sabemos lo que son horas y horas ahí dando vueltas, como mínimo se agradece poder sentarse para dedicar toda tu atención a quien está hablando y no al dolor de pies.

Aquí añado un apartado tal y como han hecho otros compañeros de la página web:

Sobre todo lo demás

Y es que mi corazoncito de fan se desbordó sobremanera, algo que no sucedía desde hacía muchos, muchos salones de Barcelona que son a los que asisto. Lo que daría porque algo así se llevase a cabo en Barcelona, no sólo por la categoría de los eventos, conferencias y demás, sino por la cantidad y la calidad de los mismos, ya que en los dos últimos años me ha parecido bastante cojo.

Los stands tuvieron una distribución muy buena y muy adecuada, al Artist Alley me remito, que estaba tan abarrotado como el resto de la convención.

La diversidad de stands, como no, era de agradecer, para todo el mundo y para todos los gustos. Los food truck dentro fueron también otro acierto. Y la parte de los juegos de rol y figuras, así como la de los cosplays le daban una vida continua que ya quisieran muchos otros salones, y todo ello sin aglomeraciones exageradas de esas que hacen que quieras largarte de ahí.

En resumen

Sí que es cierto que hay puntos a mejorar, pero lo importante es que no son muchos y se pueden mejorar fácilmente, y mucho, si escuchan a profesionales, fans y demás trabajadores del sector, como se ve que han hecho en comparación con otras ediciones.

Por lo demás creo que se ha notado que Madrid tiene el evento que se merece y que los guionistas tenemos allí una oportunidad más de conseguir nuestros objetivos.

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