Cómo conseguir un rechazo editorial en 5 cómodos pasos

No nos engañemos, escribir un artículo sobre conseguir el éxito y la aceptación editorial es una idiotez. ¿Por qué? Pues porque si existiese algún tipo de fórmula mágica que te asegurase un SÍ no estaría aquí tranquilamente escribiendo, estaría en algún paraíso fiscal bebiendo mojitos. Es más, si alguien te dice “si haces todo esto, seguro que consigues publicar/escribir un bestseller/ganar un premio” huye y no mires atrás.

Para conseguir que te publiquen y que, además, no violen tus derechos, solo conozco una fórmula: escribe, escribe, escribe y escribe y estudia bien cómo funcionan todas las entrañas del mundillo al que te quieras dirigir.

De todos modos, si no existen recetas milagrosas para alcanzar el éxito, sí que las hay para el rechazo. Hay 5 factores, 5 trucos perfectos para conseguir engrosar tu lista de proyectos rechazados o acumular negativas sobre el mismo. Son INFALIBLES. Así que ya sabes, si quieres fracasar bien para luego levantarte y fracasar mejor, pon a prueba alguna de estas técnicas ancestrales.

1.- Manda un dossier poco trabajado, hecho con prisas y si puede ser desperdigado.

Seguro que has oído hablar del PDF, es un tipo de archivo que se puede conformar con imágenes y texto, suele pesar poco y te permite una visualización bastante cuidada de cualquier dossier. Si lo que quieres es que te rechacen NO LO USES NUNCA. Estarías facilitando el trabajo de la otra parte y eso es un error grave.

Lo mejor es enviar las páginas terminadas sueltas, después varios archivos de texto sueltos también y, a poder ser, en correos diferentes con asuntos distintos. La clave es el desorden.

Piensa que es absurdo enseñar un material bien organizado y que además el trabajo del editor es hacerte caso porque eres especial.

Por cierto, no es necesario que trabajes mucho los materiales que vas a a enviar. De hecho, algo que siempre funciona para que te rechacen son frases del tipo: esto son solo pruebas, en realidad puedo trabajar mucho más y mucho mejor.

2.- Llena tu correo de frases negativas del tipo: “yo creo que no os encaja muy bien, pero os lo mando igual”.

Esto es evidente: si lo que quieres es provocar que te rechacen, tienes que anticipar el rechazo con tu actitud.

La actitud negativa te garantizará un cien por cien de éxito fracasando.

Practica constantemente frases del tipo: “no es mi mejor trabajo”, “seguro que está mal, pero te lo envío por si acaso”, “no creo que esté a un buen nivel todavía”. Tienes cienes y cienes de posibilidades para causar una mala impresión.

La negatividad debe acompañarte siempre. ¿Quién quiere a autores entusiasmados? Esos pueden conseguir publicar y aquí hablamos de que te rechacen.

3.- No tengas ni idea de qué hace la editorial a la que envías el dossier.

Informarse antes es una idiotez casi para cualquier cosa.

Deberías pensar que enviar un dossier debe ser algo mecánico. A ti te da igual cómo te rechacen, lo que quieres es ser rechazado, así que la mejor opción es escribir un mail tipo, tenerlo a mano y enviarlo el mismo día a todas las editoriales que conozcas.

No te fijes en su catálogo ni en cuántas obras publican cada año. Eso no se mira y no sirve para nada. Déjate de pamplinas, correo tipo para todo el mundo y punto pelota.

4.- No te presentes ni cuentes nada en el cuerpo del correo, es más, trata a los demás como si fuesen un robot.

Esto engancha directamente con el punto anterior. ¿Qué hay mejor que un correo tipo repetido mil veces? LA NADA. Un mail sin nada escrito, solo un archivo adjunto. ¡Qué coño! Solo un montón de archivos adjuntos, desperdigados, con nombres raros y con información incompleta.

Así es posible que consigas algo mejor que el rechazo a una obra concreta: conseguirás que te metan en una lista de gente poco deseable y eso es mil veces mejor.

5.- Llénalo todo de faltas de ortografía, errores gramaticales y si alguien te corrige di: “lo importante es la historia”.

Pero ¿quieres la técnica definitiva? ¿estás preparado? Si después de haber mandado un gazpacho en vez de un dossier, si te has cubierto bien de mierda con una frase del estilo “en realidad yo no quiero hacer cómics, lo hago porque la literatura me cuesta más”, si no has hecho un trabajo de selección e información o has pasado de contar nada de ti ni de tu obra; si aún después de todo eso aún no te han rechazado, te queda una última bala y suele ser definitiva: las faltas de ortografía flagrantes.

Deberías llenar tus textos de ellas, pero que no parezcan descuidos, que sean de las jodidas, pon HOJOS o HABER SI NOS VEMOS. Que se vea bien que no sabes escribir correctamente y que la simple opción de consultar un diccionario te parece una pérdida de tiempo. A fin de cuentas lo importante es la historia, ¿no?

Resumiendo

Seguro que hay muchas maneras más de conseguir un buen rechazo editorial, de esos en los que ni siquiera te responden, pero estas 5 aumentarán mucho tus posibilidades así que no dudes y empieza a ponerlas en práctica cuanto antes.

Recuerda ser desorganizado, desconsiderado y pesimista, la actitud es lo primero.

Eso sí, si se te ocurren más opciones interesantes háznoslas llegar, en Escribiendo Cómics estamos siempre atentos buscando nuevas formas de conseguir nuestras metas.

Autor Fernando Llor

Guionista de cómics como “Ojos Grises”, “Sangre en el suelo” o “El Espíritu del Escorpión”. A veces también disfruto mucho escribiendo en otros formatos como en “Las adivinaciones de Louis Rimson y la catástrofe de la Villa de Dunia”. Siempre estoy preparando algo. En ocasiones cocino.

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