Así que eres guionista, eh

Escribo este artículo con enfado. La intención era hacer un discurso contundente y aleccionador con el que poner las pilas a quien lo necesite. Como si del fantasma de las pasadas navidades se tratara, me di cuenta de que hablaba CONMIGO MISMO.

Uno de los principales problemas de escribir, sea el formato que sea, es creer que el dominio de una técnica no es necesario. Quien dibuja o toca un instrumento ha de formarse y pulir su habilidad. Como todos sabemos escribir y tenemos ideas, pensamos que somos buenos guionistas. Damos por sentado que obviamente escribimos con gracia.

Una de las cosas que siempre he envidiado de la música es que su estudio está muy reglado y dividido en temas reconocibles. Puedes aprender armonía, figuras rítmicas, técnica con un instrumento, improvisación etc. Como si se tratara de un videojuego, los conocimientos que requieres están compartimentados y puedes apreciar donde flaqueas. En nuestro terreno los límites son borrosos. Si, sabemos que una cosa son los dialogos, otra la estructura, etc, pero al trabajar con conceptos no tangibles cuesta saber qué mejorar si no se sabe ser crítico con nuestro trabajo.

Y ahora viene el quid de la cuestión. Si has intentado aprender a tocar un instrumento sabrás que necesitas de varias horas de práctica al día. Los profesionales siguen disciplinas dignas de los monjes shaolin.

Se que generalizar es malo, pero poquísima gente de la que conozco se dedica a escribir* más de tres horas al día de manera rigurosa.

*Entendido como dedicarte enteramente a hacer avanzar un proyecto, no necesariamente tiene porque ser escribir en si.

Querido lector, seguramente no eres guionista a full time y tienes un trabajo o estudios paralelos que requieren de tu tiempo (como en mi caso).

Mi enfado inicial venía de aquí, de que si realmente AMAMOS escribir, deberíamos dedicarle más horas. Sí, gran parte del trabajo consiste en pensar. Eso no quita que puedas escribir más a menudo, que borrarlo es gratis.

Muchas veces nos estancamos por pasarnos todo el rato haciendo esquemas y tarjetitas. O soñando despiertos, esperando que llegue una oportunidad. O un dibujante que se interese por tu sinopsis.

Escribe una escena. A ver qué pasa.

Todos tenemos nuestros altibajos, pero en mi humilde opinión, nos ganemos la vida o no, deberíamos afrontar la escritura con disciplina. Igual que los músicos, modelos, deportistas de élite o médicos.

La intención del post no es tanto culpabilizar a los guionistas perezosos, si no dar un tirón de orejas. Un aviso a tiempo que pueda significar un cambio a mejor. Este artículo está escrito a las siete de la mañana en un bus. Encuentra huecos para escribir.

Profesional no significa que te ganes la vida con ello, si no que cuando has llegado a tu límite y no te apetece trabajar más, lo sigues haciendo.

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